Por qué consumir servicios locales

El consumo de productos y servicios locales es el principal motor económico de una ciudad. Si nos centramos en el sector servicios, es común que en una misma localidad convivan pequeños negocios y grandes cadenas, como puede ocurrir en el caso de restaurantes, hoteles, peluquerías…

 Las franquicias son un fenómeno que convive con el comercio tradicional desde hace años, pero que en muchos casos está desplazando a estos comerciantes a locales secundarios, llevándose gran parte de la clientela. Esto hace que las ciudades cada vez se parezcan más entre sí, pues la oferta comercial podría resumirse en una serie de marcas conocidas tanto a nivel nacional como internacional. Además, estos tipos de negocios suelen emplazarse en las principales calles comerciales, haciendo que los pequeños comercios se vean obligados a desplazarse a calles secundarias. Un alquiler más asequible, donde tal vez el cliente habitual no tenga problema en encontrar, pero que les aleja de los nuevos clientes que podrían captar por estar mejor situados.

Por ello, y como la importancia de apoyar a los pequeños negocios ha crecido en los últimos años, desde En Bailén queremos contarte por qué seguir eligiendo servicios locales frente a franquicias y cadenas.

Mejor asesoramiento: en el caso del sector turístico, sus trabajadores suelen ser de misma localidad o de zonas cercanas. Esto les permite ofrecer una información más concreta y detallada, aconsejarte sobre lo que merece o no la pena, y recomendarte lugares que no puedes perderte.

Mejor oferta de productos: en las franquicias los distribuidores son comunes y la oferta, al fin y al cabo, la misma. Si acudimos a un restaurante de este tipo, es más que probable que la carta coincida con la del resto de espacios de la cadena, sin importar donde se encuentre. Esto supone una pérdida de identidad y cultura gastronómica, donde las recetas típicas de la zona desaparecen.

Apuesta por productos únicos y de calidad: es cierto que en las grandes cadenas los precios suelen ser más baratos y asequibles, pero esto pocas veces es compatible con calidad. En los servicios locales aquello que se ofrece puede tener un coste mayor, pero la calidad de la oferta siempre será superior.

Menor contaminación: cuando escogemos servicios de proximidad, la contaminación se ve reducida al no ser necesario transportes y grandes portes. Los proveedores suelen ser locales, evitando así grandes distancias y procesos perjudiciales para los productos como puede ser la congelación.

Beneficio para la comunidad: este es uno de los puntos clave de este post. Al recurrir a servicios de proximidad no solo haces que la inversión se quede en la localidad, sino que además se genera empleo entre los vecinos de la zona.

Tú importas: en los pequeños comercios de este tipo, no eres un número ni un cliente más. Tus valores y necesidades son mucho más influyentes e importantes para el dueño de un negocio local que para los gerentes de las grandes cadenas.

Van de generación en generación: la mayoría de las empresas locales están formadas por familiares. Esto garantiza que los conocimientos, la calidad y la tradición se mantenga, aunque los años pasen.

 

En definitiva, concienciar sobre la importancia de los servicios de proximidad es fundamental para que estos negocios no desaparezcan. Apostar por lo autóctono siempre será garantía de éxito y calidad, pues nadie sabrá aconsejarte mejor que aquellos que llevan haciéndolo toda la vida.